La Raíz  Del Olivo
Sea la paz de Cristo sobre todos ustedes y llene sus corazones de gozo.   Bienvenidos a la nueva página de Internet "Laraízdelolivo.com". Es nuestro objetivo el proveer un sitio para el estudio de la palabra de Dios.  Encontrará estudios bíblicos con temas centrados en el evangelio de la Gracia, El Evangelio de Jesús. Tenemos pasión por entender el significado original, sin adulterar, de la preciosa palabra de Dios. Por esto cuando estudiamos la Biblia,  buscamos el contexto Hebreo de las escrituras, para así poder entender el significado y el sentido correcto del evangelio de Jesús. Utilizo diccionarios léxicos de los idiomas griego y hebreo.  Concordancias, comentarios y exégesis hoy disponibles y al alcance de todos. Pero sobre todas las cosas, le pido al Padre Eterno que me guíe a toda verdad mediante su Espíritu Santo, pues sin el nada podemos hacer. Leamos el capítulo 11 del evangelio a los Romanos, del verso 17 al 18 (Reina-Valera 1960)   17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,  18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.   Les pregunto, ¿Que es esto de un árbol de olivo a quien le desgajaron algunas de las ramas, pero tiene una rica savia que de la cuál algunos participan a través de la raíz?   Además, si las ramas son gentes, unos naturales y otros silvestres, y las ramas componen el árbol, ¿Que representa el Árbol de Olivo?   También, ¿que significa el que la Raíz de el Árbol de Olivo sustenta a todo el árbol, con todas sus ramas, con todas sus gentes? ¿Quien es la Raíz del Árbol, que tiene poder para sustentar a todos con su rica sabia?   Jesús es la Raíz Santa del Árbol de Israel.   Es Jesús.
Es este pasaje, Isaías profetiza que saldría un tallo, un renuevo de la raíz de Jesé, quien fue el padre del Rey David, y que por medio del linaje del Rey David nacería El Señor Jesús. ALELUYA!   Jesús es nuestro estandarte. Es aquel que fue elevado alto en la cruz, tal como un estandarte, para que todos lo vieran.  Es aquel a quien todos los pueblos buscarán. Es también la raíz, que estando como semilla sembrada en la tierra, resucitó al tercer día y dió fruto abundante. AMEN Y ALELUYA.   Uno de los atributos de la raíz del árbol de olivo, es que aunque haya sido cortado, de su raíz puede brotar un tallo, un renuevo, y de este crecer surge un nuevo árbol. Este árbol además de renacer, vuelve a rendir fruto según su clase, y es un fruto abundante. Del fruto del árbol de olivo se exprime el aceite fino que se usa para encender los candelabros del templo.   Leamos a Apocalipsis 22:16; Reina-Valera 1960 (RVR1960)   16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.   En este pasaje de Apocalipsis,  Jesús dice claramente que EL ES la raíz del árbol de olivo, en clara referencia al pasaje de Isaías 11:10 que leímos anteriormente.   Regresemos ahora a la carta a los Romanos.   En romanos 11:17-18 se nos describe a un árbol de olivo.   Para nosotros, en América, el árbol de olivo no tiene relevancia en nuestra cultura.   Pero cuando el Apóstol Pablo escribió la carta a Los Romanos, todos los israelitas que estaban en Roma entendieron perfectamente el significado de las ramas del árbol de olivo.   Leamos a Jeremías 11:16; La Palabra, (versión española) © 2010 Texto y Edición, Sociedad Bíblica de España   16 Olivo verde de hermoso fruto te puso por nombre el Señor; pero ahora te ha prendido fuego y tus ramas serán consumidas.
El Dios de Abraham, Isaac y Jacob llamó a Israel “Olivo verde de hermoso fruto". El le desgajó sus ramas y poderoso es EL para volverlas a injertar.   Leamos el Salmo 128:3; Reina-Valera 1960 (RVR1960)   3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.   Continuemos;   La cultura milenaria de los Israelitas está llena de simbolismos agrícolas, y el árbol de olivo era una figura central del servicio en el Templo de Jerusalén.  De su fruto se extraía el aceite para mantener la llama encendida de los candelabros y de la Menorah en el lugar santo.   La carta a los Romanos va dirigida a todos los creyentes, en todos los tiempos. Pero también enfocaba como tema central a muchos de los israelitas que en el primer siglo vivían en la capital del mundo antiguo.   En su libro "The Life and Times Of Jesus the Messiah", Alfred ElderSheim nos presenta un capítulo llamado "Alexandria and Rome - the Jewish Communities in the Capitals of Western Civilization".  Nos habla del origen de la comunidad judía en Roma, de su diáspora a raíz de la conquista de Nabuconodozor, integrándose a la ciudad de Alejandría en Egipto y de ahí emigrando paulatinamente hacia las ciudades de Roma, la capital comercial del mundo antiguo en el primer siglo.   Algunos israelitas eran  esclavos como resultado de la conquista de Jerusalén, otros eran sirvientes, otros obreros.  También había una comunidad de comerciantes de ascendencia Judía con influencia en todos los niveles del gobierno romano. Muchos fueron asimilados en la sociedad romana. Eran una comunidad activa dentro de la sociedad romana.   Dentro de Roma habían sinagogas establecidas y con influencia en los asuntos locales. Tenían un regente que gobernaba los asuntos de la comunidad.   Pablo le escribe a los nuevos creyentes en Cristo que viven en Roma, a que no se jacten de que las ramas naturales fueron desgajadas, pues poderoso es Dios para volverlas a injertar.
En el antiguo Israel, en los tiempos en que Jesús vino al mundo, en Israel un árbol de olivo era el símbolo de un pueblo escogido. Sus características eran iguales a las características del pueblo de Israel.   El Olivo es un árbol resistente a todo, muchas veces sobrepasa los cien años de edad. Puede dar frutos aún en el desierto. Su corteza va creciendo alrededor del tronco, y con los años tiene más corteza que ramas y su fruto disminuye considerablemente. Cuando Jesús vino a Jerusalén, se encontró con un pueblo sin frutos, con un árbol de olivo viejo, con la corteza endurecida, con pocas ramas y sin frutos agradables al Padre Eterno.   Entonces Jesús, toma el lugar de Israel como nación y recibe el castigo, en sustitución de cada uno de ellos y de nosotros. Jesús sufre lo que sufre un árbol de olivo viejo que no da fruto. Es talado, es herido en el tronco, le cortan las ramas, como sucede con los árboles cuando son talados, que entonces renacen vigorosos, le nacen ramas nuevas y dan fruto abundante. Ese fruto abundante somos nosotros, los nuevos creyentes EN EL. Aleluya!   El Árbol de Olivo era y sigue siendo el emblema de los Israelitas entre todas las naciones. Figura de este árbol lo constituye La Menorah Judía.   Hay un plan de Dios para reconciliar a los dos pueblos, el Judío y el Gentil en una sola manada y con un solo pastor.  El Apóstol Pablo dijo; "ya no hay Judío ni Gentil", según está escrito en el capítulo 3 del evangelio a los Gálatas, verso 28 donde lee así;   28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.   Además, leamos el capítulo 2 del evangelio a los Efesios, los versos 14 al 19;   14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. 17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; 18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,   Hoy les invito a reflexionar sobre estos versos, pues nos hablan por sí solos.  En el Nuevo Pacto, Jesús derrumbó la pared intermedia de separación entre los Judíos y nosotros los Gentiles que antes estábamos separados, alejados de Los Pactos, y sin esperanza de salvación.  
Éramos la rama de olivo silvestre, de un árbol que nadie cultivaba, el árbol que no tenía quien le cuidara.  Ahora, en Jesús somos injertados en el árbol de olivo que Dios cultiva y protege.   Ahora somos parte del Árbol de Israel.  Ya no hay Judío ni hay Gentil.   Los que hemos sido reconciliados con Dios, estamos todos en un solo cuerpo. En el cuerpo de Cristo, ¡Aleluya!   He aquí el significado maravilloso de La Raíz del Olivo.   Sea toda la honra y gloria para el Padre Eterno y el nombre de Jesús bendito por todas las épocas, por siempre; AMEN!  
La Biblia nos habla de Jesús de múltiples formas, utilizando el lenguaje y simbolismo agrícola del medio oriente. De manera que pastores y obreros pudieran entender rápidamente el significado de las cosas. Por eso nos habla de Jesús como un pastor de ovejas, y también nos lo presenta como La Raíz de un Árbol de Olivo. Pero Jesús es mucho más de lo que pudiéramos alcanzar a entender por nuestra cuenta. Por eso debemos leer continuamente las sagradas escrituras. Para aprender más de él, y mediante su Espíritu Santo entender los secretos y tesoros que el Padre Santo preparó de ante mano para nosotros. Veamos como el libro a los Hebreos nos presenta a Jesús en toda su gloria y majestad.   Leamos a Hebreos 1: 1-4; (Reina-Valera 1960)   1  Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,  2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;  3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,  4 hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos. Jesús nos sustenta a todos, con el poder de su palabra. Jesús literalmente nos crea, nos habla a la vida, segundo a segundo, hasta el día en que regresemos al Padre Eterno. Es por esta razón que debemos buscar estar EN EL todos los días de nuestras vidas. El es la vida, EL es la raíz cuya rica savia nos nutre de vida abundante EN EL.   La Biblia nos confirma en varias ocasiones que Jesús es La Raíz del Árbol de Olivo.   Leamos a Isaías 11:10 (Versión : La Palabra (España) (BLP)   10  Aquel día la raíz de Jesé será el estandarte de los pueblos, a ella acudirán las naciones  y será esplendorosa su morada.